--------------------He reducido el mundo a mi jardín y ahora veo la intensidad de todo lo que existe------------------------------------------------------------------------------------------(J. Ortega y Gasset)-
jueves, 15 de marzo de 2012
martes, 31 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Seis
miércoles, 16 de febrero de 2011
Castillos de arena

jueves, 20 de enero de 2011
He leído uno a uno todos los poemas de entonces
aquellos que lanzábamos al aire
como pesadas balas de humo
sólo por el hecho
de lanzar
aquellos poemas
del grito y la convulsión
con los que inundamos las calles
y las ahogamos por completo
los de la primera herida en la primera carne
la que más duele
la que prueba su grosor
y se envilece. He leído
palabras escupidas, mordidas, ultrajadas
versos que jurábamos cumplir bajo pena de muerte
juramentos poéticos y alas
el éxtasis como único argumento
otra juventud perdida
que condenar por una boca
y entre sus labios
la promesa de sentir
tanto como un pulso pueda dar de vivo. He leído
que apostábamos dolor
cuando la otra opción era el olvido
que no hubo salvación para nadie
uno a uno, todos los poemas
arrojados por el ventanal de un tiempo
que nos enseñó a morder
a estar hambrientos
que nos hizo ver que volar es un derecho
que no está reservado a los cuerdos.
(A ellos y ellas, cuando lo fuimos)
viernes, 14 de enero de 2011

lunes, 10 de enero de 2011
Cinco
Ojalá yo pudiera decirte lo mismo.
Nunca es el olvido sino el tiempo, lo cotidiano, las cosas. Ojalá pudiera decirte que aunque cada vez me cueste más aún consigo recrearte en ese espacio de mi memoria en el que jugamos a las palabras y me preguntas qué tal todo. Qué tal cinco años de vida que sigue como puede sin que tú lo sepas, y que sigue sumando, y seguirá. Contarte.
Que nada es lo que era, que me hicieron daño, que me hiciste falta y no sé cómo aún sigo aquí. Contarte que no habrías podido evitarlo. Dejar que se te agrave la expresión, llorar de nuevo. Recordar. Recuerdos.
El columpio que colgaste de la higuera del huerto.
Los Cuentos al Amor de la Lumbre.
La bicicleta oxidada en la que ibas al trabajo.
Tus ojos azules cuando temblaban de miedo.
Sin más, tus ojos, cuando te digo que hoy se cumplen cinco años y que ya no pienso mucho en tí, pero te recuerdo.
Cuando te digo que la gente no olvida, que simplemente toma la actitud de pensar en otra cosa
que haga más fácil seguir viviendo.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
- Al menos tú no sabes lo que es el hambre.
Sus manos temblaban menos al rodear la taza de café hirviendo. Hirviendo hasta abrasar. Afuera el otoño había decidido arrancar todas las hojas de la ciudad. Oscurecer su gris implacable.
Yo no sabía lo que era el hambre.
- No. Claro que no.
Tomábamos café siempre que su estómago lo permitía. Café solo, taza mediana, sin azúcar. Decía que el amargor que le dejaba en la lengua prolongaba el placer durante horas, que no tenía remedio. Me miraba fijamente mientras lo decía: placer. Pla-cer.
Se aseguraba de que entendiera que una vez fue un hombre joven. Pero era inútil: yo jamás lo entendería.
- Aquella miseria de guerras y mendrugos de pan. Tú eres de la generación de la nevera llena, de las oportunidades. Tenéis información, libertad. Podéis elegir quiénes sois y qué queréis. Pero andáis confundidos.
A su espalda, la ciudad había desaparecido por completo, arrastrada por el aire. En su lugar no quedaba más que un desierto. Saboreé el café. Tuve miedo.
- Al menos tú no sabes lo que es la confusión.
Le miré fijamente pero era inútil: él jamás lo entendería.
martes, 19 de octubre de 2010
"Hay una fisura en mi visión, en mi cuerpo, en mis deseos, una fisura permanente, y la locura la empuja adentro y afuera, adentro y afuera. Los libros están sumergidos, las paginas arrugadas; cada perfección piramidal arde completamente al impulso de la sangre…"
Y quién tuviera el valor de decir lo mismo;
de explicar
(La foto es del Monumento a las victimas del Holocausto, Berlin)
