martes, 19 de octubre de 2010


Y dice Anaís Nin:

"Hay una fisura en mi visión, en mi cuerpo, en mis deseos, una fisura permanente, y la locura la empuja adentro y afuera, adentro y afuera. Los libros están sumergidos, las paginas arrugadas; cada perfección piramidal arde completamente al impulso de la sangre…"

Y quién tuviera el valor de decir lo mismo;
de explicar
cada pequeño baile de monstruos.
(La foto es del Monumento a las victimas del Holocausto, Berlin)

7 comentarios:

NáN dijo...

Una persona sin huecos solo espera la extramaunción. Porque no sabe perseguir la extraunión.

Virginia Barbancho dijo...

Nan: como siempre tu comentario es de una precision que asusta!!

Que una persona sin huecos no tiene nada que perseguir, nada que desear.
Y el deseo es el motor de la vida...

Un beso!

Microalgo dijo...

Y bueno.

Ni pocas grietas, situación que te convierte en un descerebrado fanático, ni demasiadas, porque te acabas rompiendo.

Pero uno no siempre elige la cantidad de grietas que tiene, claro.

Un beso.

Virginia Barbancho dijo...

Por cierto, Don Micro: el otro día lloré de risa gracias a usted. Todo un placer ponerle voz.

Un beso!!!

Lara dijo...

tras un tiempo sin leer, anoche cogí de la estantería una parte de los diarios de esta mujer...

un besazo, rubia!

Elena Lechuga dijo...

Y quien pudiera bailarlo sin perderse en ese ritmo hasta el fin de los tiempos

J. G. dijo...

y colorin colorado veo