sábado, 10 de enero de 2009

Tres

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas
compañero del alma, tan temprano.

Miguel Hernández,
Elegía a Ramón Sijé.

Porque tengo huesos y sed
y te debo y me debes cosas
que no existen
ni tienen latido.

Porque los años no curan los versos
los enredan
los inclinan hacia la voz
que guardas en las cenizas sobre la tierra
un árbol
que esconde su piel de gallina
y no se aparta de ti
ni de aquel hortelano
que llora
todavía.

Porque hay hombres que anidan las venas.
Que no se los lleva el aire.

9 comentarios:

Microalgo dijo...

Lamentablemente.

Virginia Barbancho dijo...

Bueno, lamentablemente no se...

Está bien que haya quien permanezca, no?

En fin, quien no se consuela...

Lara dijo...

Sobre todo si quien permanece es quien tiene que permanecer.

(ay...)

besossssssssssssssss!!!!!!

ybris dijo...

Eso tienen la sed inútil, las deudas de cosas inexistentes y la impotencia de los años para sanar ciertas heridas.
Por ejemplo la de personas que hacen su nido dentro de nosotros y ningún viento puede llevarse.
Ya.

Besos.

Microago dijo...

Yo hablo por mí, Dama Barbancho (la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita).

Virginia Barbancho dijo...

Tiene Usted razón don Micro (otra vez... jijiji)

Y que no me entere yo que anda necesitao de poesía que entre todos le soltamos un carro entero!!

Y Lara, sí, ay.

Y encantada de verle y desearle feliz año al Caballero Ybris y un besazo a todos!

NáN dijo...

"y te debo y me debes cosas" es un verso precioso y hondo.

carmen moreno dijo...

Sabía que lo habías escrito, pero aún no lo había leído, pero aún no lo había sentido, pero aún me hace amanecer con amor.

Rubia, eres grande.

NáN dijo...

Vuelvo a leerlo, por ese final espectacular. Como de hielo de la foto de Lara.