Que no te duela el silencio, aunque parezca doloroso sin el blanco, sin la nada, sin el silencio no podríamos percibir/valorar la intensidad de algunas voces que llegan a nuestras vidas. Es como el color que no se percibe dentro de la oscuridad o el susurro que se pierde en medio del barullo. A estas alturas, decir silencio es de sabios. Sin él nunca escuchariamos las mejores vocecillas!!! un besazo!!!!
El silencio sólo sienta bien cuando se da, nunca cuando se recibe con la intención de mostrarse indiferente. Se sobrevalora frente a una palabra amable
Cuando veo un jardín privado, siempre se me viene a la cabeza aquel cuento de Oscar Wilde, El Gigante Egoísta. Incluso en ocasiones he creído ver, esondido tras la verja, al viejo ogro cascarrabias de corazón tierno que puso en su fabuloso jardín un cartel de "Prohibido el paso", para impedir que los niños entraran a jugar.
Sin embargo, todos hemos estado alguna vez tras la verja de un jardín privado. Todos tenemos, de hecho, un jardín privado donde encontramos la paz, guardamos tesoros al pie de los árboles, y nos perdemos entre sus senderos, también, de vez en cuando.
Quizá todos albergamos en el fondo a un Gigante Egoísta, pero quiero pensar que, como en el cuento, un día, nuestros gigantes abrirán las puertas de sus jardines y dejarán que entremos en ellos, para que, juntos, podamos jugar.
6 comentarios:
Que no te duela el silencio, aunque parezca doloroso sin el blanco, sin la nada, sin el silencio no podríamos percibir/valorar la intensidad de algunas voces que llegan a nuestras vidas. Es como el color que no se percibe dentro de la oscuridad o el susurro que se pierde en medio del barullo. A estas alturas, decir silencio es de sabios. Sin él nunca escuchariamos las mejores vocecillas!!!
un besazo!!!!
el otro día pensaba que hacía tiempo que no veía por aquí
un atardecer
una palabra de silencio.
¡gracias!
besos
Os he dicho alguna vez lo preciosisimas que sois?
Besos a pares!!
Como dice Reb, a menudo el silencio, incluso el dolor, son la antesala de la música y la felicidad por venir.
besos, rubia
El silencio sólo sienta bien cuando se da, nunca cuando se recibe con la intención de mostrarse indiferente. Se sobrevalora frente a una palabra amable
¿Se le puede exigir más a quien ya ha cumplido sus promesas?
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